Amanecer
Se despertó. Se puso las bragas, aún estaban húmedas. Se sintió levemente excitada. Lo miró. Seguía durmiendo. Recordó cómo se lo había comido. Un escalofrío la atravesó. Se vistió. El frío de la calle la trajo a la vida real. Era una mierda. No tenía sentido. "Al menos, soy libre".
Esa Lorena natural es la que me gusta, la que en sus relatos nos dice las cosas como son, tan directa que nuestra respiración se entrecorta.
ResponderEliminarEnhorabuena!!! ;)
Gracias, Marca!!!
EliminarEsa chica que describes atrae y casi da un poco de miedo, de tan decidida que es. Sabe gobernar su existencia y, cuando le apetece, se evade de una vida que no acaba de gustarle haciendo un paréntesis, con una iniciativa de la que no anda falta, lo que le hace ser libre.
ResponderEliminarUn relato tan valiente como directo.
Un abrazo, Lorena
Muchas gracias, Ángel.
EliminarEspero leerte pronto.
Besos
Excelent!!!
ResponderEliminarThank you, Esther!!!
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