Nadie escriba mi epitafio
Lo miró con ojos aterrados. Luego una terrible frialdad pareció hacer presa de ella. Abrió la puerta para que se marchara.
—Todo lo que pasó fue inevitable, ¿qué querías? —había dicho él con sorna, poco antes de apurar la copa que ella había preparado para sí.
"Justicia imprevista, lenta, segura...".
—Todo lo que pasó fue inevitable, ¿qué querías? —había dicho él con sorna, poco antes de apurar la copa que ella había preparado para sí.
"Justicia imprevista, lenta, segura...".
Percibo una historia de maltrato,ella por fin saca fuerzas y pese al miedo quiere que desaparezca de su vida, y como bien pones en el título no quiere que nadie escriba su epitafio.
ResponderEliminarBuen relato Ruperto, me ha gustado.
Un abrazo.
Un abrazo.
Sí no lo interpreto mal, ella pretendía suicidarse, harta de él. Pero es él quien apura esa copa. De este modo se hace justicia.
ResponderEliminarYa me contarás, Ruperto. Me ha gustado el epitafio. Un abrazo.
Ruperto, interpreto que la mujer mira aterrorizada cuando ve que él bebe la copa que ella se había preparado para suicidarse. Con frialdad decide no decir nada y así se hace justicia a la situación de sufrimiento que él ha provocado en ella, llevándola incluso a intentar suicidarse.
ResponderEliminarAl no morir, ella ya no necesita que escriban su epitafio.
Me ha gustado.
Enhorabuena!
Besos
Tal y como el personaje masculino lo menciona, «Todo lo que pasó fue inevitable». Incluso el suicidio que ha cambiado de actor.
ResponderEliminarBuen cincuenta, Ruperto.
Saludos.
¿Veneno en su copa? Me gusta tu forma de narrarlo, genera intriga.
ResponderEliminarUn saludo Ruperto,
Una lectura que nos brinda reflexión, además de que la imaginación hace que pongamos esta imagen en el paisaje, o cementerio, de nuestra elección.
ResponderEliminarMe encantó.
Me gusta mucho tu micro, Ruperto. Pudiera despistar un poco el orden de los párrafos, aunque veo que es algo intencionado. A veces la vida es justa y pone las cosas en su sitio. Un saludo.
ResponderEliminarHhhmmm.. es intrigante, ciertamente.
ResponderEliminarLeo los comentarios anteriores, pero no me queda claro del todo.
(Abre la puerta para que se marche?, la justicia es lenta?)
A ver si hay más comentarios que aclaren el misterio.
Saludos!
La frase clave que da mucho sentido al micro la dice precisamente el "malo" de la historia, "Todo lo que pasó fue inevitable", desde su relación (entiendo turbulenta y con malos tratos incluidos hacia ella), hasta la propia muerte del maltratador, por beber el líquido letal que no era precisamente para él.
ResponderEliminarSoy malísima haciendo sinopsis, pero es lo que he entendido. Y la frase final, viene a confirmar que la justicia, aunque imprevista, llega lenta y segura.
Malu.
Gran historia la que cuentas sin apenas decir.
ResponderEliminarEnhorabuena y saludos, Ruperto.