En busca de la felicidad
Mis pies descalzos y sucios corren con la pelota de trapo. Tras marcar, mis compañeros de tez oscura y sonrisa franca se arremolinan para celebrar la victoria, levantando nubes de polvo.
Decepcionado, de nuevo, me quito el casco de realidad virtual. No consigo llenar el vacío que prometía la publicidad.
Escrito por Jose Antonio Gallego
Decepcionado, de nuevo, me quito el casco de realidad virtual. No consigo llenar el vacío que prometía la publicidad.
Tal vez la felicidad está en las pequeñas cosas, en aquellas que están a nuestro lado y que pese a tenerlas tan cerca no nos damos cuenta. Y la buscamos en un más allá imposible de alcanzar.
ResponderEliminarbueno y reflexivo tu relato, anónimo.
Un abrazo.
Gracias por tu comentario Javier, cuando no puedes hacer esas pequeñas cosas es cuando las aprecias.
EliminarUn saludo.
Interesante tu manera de comentar lo que muchos, con un poco más de años, hablamos en alguna ocasión. Se perderá la tremenda alegría de, por lo menos en Cuba, jugar pelota en la calle??? O jugar quimbumbia??? Saludos.
ResponderEliminarEn España se está perdiendo la vida en la calle, esperemos que la mantengais por aquellas tierras.
EliminarUn saludo.
No te puse que me gustó el relato jajaja.
ResponderEliminarTampoco te di las gracias por tus palabras, jajaja.
EliminarVaya, me gusta lo Sci-Fi del caso de realidad virtual, que ni tan Sci-Fi es ya, se está volviendo algo muy real (virtual) hoy día.
ResponderEliminarPrimer párrafo, describe la alegría en pleno, la alegría que se disfruta en un instante cualquiera de la vida, quizás en la niñez más que en otras, quizás no. Una alegría sencilla, donde el dinero y lo material no parecen jugar un rol.
El segundo párrafo, de vuelta a la realidad. Al parecer una vida de comodidad material (pues el casco debe ser algo caro), de vuelta al vacío existencial, quizás sin amigos sinceros, sin una pareja, sin hijos...
Me encanta el contraste entre un párrafo y el otro. Muy buen relato para meditar sobre la abundante felicidad que tenemos en las pequeñas cosas de la vida.
Porque sé que lo he escrito yo, sino pensaría que es tuyo por lo bien que lo has comentado.
EliminarGracias y un saludo.
Ja ja ... que buena respuesta la tuya. Mil gracias ;)
EliminarLa verdadera necesidad humana es experimentar la vida real con sus grandezas y miserias y no jugar a vivir, como nos proponen las mil y una necesidades creadas por la engañifa mercantilista de la publicidad, vendiéndonos felicidad virtual para llenar nuestro vacío existencial.
ResponderEliminarTu protagonista está pidiendo a gritos hacerse cooperante de alguna ONG.
Nos dejas un micro lleno de luz. Saludos.
Pues si, la vida está hecha para vivirla y no encerrarse en una dulce mentira tecnológica.
EliminarGracias por tu comentario y un saludo.
La realidad virtual no existe. Tan sólo es una ilusión.
ResponderEliminarPor muy lograda que esté, cuando desconectas... se esfuma.
Lo que queda entonces, es el choque contra la auténtica realidad. El golpe es más fuerte si cabe...
Buen 50!
Gracias por tus palabras, supongo que sinceras y no virtuales
EliminarUn saludo.
Jeje.... Por supuesto que lo son. Aunque sea a través de una pantalla, aquí estamos interactuando entre personas reales. No somos un programa o máquinas. Abrazos virtuales 😉
EliminarNos bombardean constantemente con anuncios que nos prometen felicidades espurias, a veces tan idiotas como el simple hecho de ponerse una colonia, y no digamos ya si podemos comprarnos ese flamante coche que nos quieren meter por los ojos, entonces nuestra felicidad ya casi es la de los bienaventurados en el paraíso.
ResponderEliminarNos rodeamos de aparatos, nos olvidamos de los demás y de la vida y el resultado final es el vacío, pues la parte profunda de nuestro ser no puede ser engañada, puede ser aturdida, incluso extirpada, pero uno ya dejaría de ser lo que es para convertirse en algo parecido a un zombi.
Tu protagonista sale decepcionado de esa filfa de la realidad virtual, la publicidad, por definición, siempre es engañosa, y cada día estamos más atosigados por ella. En fin, malos tiempos para la lírica, aunque nunca fueron muy buenos.
Un abrazo.
Pues si, nos engañan como a chinos y cada vez perfeccionan más como hacerlo. Esperemos darnos cuenta a tiempo.
EliminarUn saludo y gracias.
Una verdad clara: no es feliz quien no quiere serlo. El problema de la realidad virtual es precisamente ese, que es virtual.
ResponderEliminarEnhorabuena por el micro. Saludos
Mucha gente siempre quiere más, y aunque es un tópico no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes, la realidad virtual un sucedáneo únicamente.
EliminarGracias por tu comentario.
Un saludo