Su sed
"Como se secan las plantas, como se secan los lagos... Como se secan las fuentes, como se seca mi alma, como se seca mi vida".
Las palabras navegaban entre los surcos que cruzaban el desierto de su memoria.
Se levantó. Abrió el grifo.
Lentamente, bebió el agua de la vida.
Las palabras navegaban entre los surcos que cruzaban el desierto de su memoria.
Se levantó. Abrió el grifo.
Lentamente, bebió el agua de la vida.
Aunque no estoy seguro, pienso que tu protagonista sufre algún tipo de enfermedad degenerativa; en concreto, una muy temida, que hace olvidarlo todo. Es consciente de que algo le sucede. Un acto que puede parecer simple, levantarse e ir a beber agua, es una rebeldía ante ese infortunio, refleja sus ganas de vivir pese a todo.
ResponderEliminarNo dudes en rectificarme si me equivoco.
Un abrazo, Salvador
Maestro... convivir con alguien que la padezca te propicia apreciar ese deseo de seguir aquí, esas ansias de llenarse de vida en los escasos momentos en los que la lucidez se lo permite.
ResponderEliminarSiempre sabio... gracias, Ángel.